
El ducto para transportar los líquidos del shale iría desde el bloque Meseta Buena Esperanza, una de las tres áreas como estratégicas para el desarrollo del proyecto de licuefacción, hasta la costa rionegrina.
El megaproyecto «Argentina LNG», la iniciativa liderada por YPF que promete potenciar al país en la selecta liga de exportadores de de gas natural licuado junto con la iniciativa del consorcio Southern Energy, avanza con la burocracia obligatoria previa a las obras para llevar la producción de Vaca Muerta hacia la costa de la provincia de Río Negro.
YPF publicó los edictos de servidumbre para la construcción del poliducto asociado al proyecto, un paso preliminar que indica que el poliducto tendrá destino rionegrino. La notificación legal que convoca a los superficiarios confirma una traza de 570 kilómetros que nacerá en el área petrolera Meseta Buena Esperanza, Neuquén, y finalizará en Punta Colorada – Sierra Grande, en la provincia de Río Negro, tras atravesar los departamentos Confluencia y los rionegrinos de El Cuy, Avellaneda y San Antonio.
El movimiento administrativo marca el saneamiento legal de la traza, condición sine qua non para iniciar las licitaciones de obra civil y el movimiento de suelos, aunque todavía el proyecto -denominado Vaca Muerta Liquids, que contemplaría inversiones por unos 8 mil millones de dólares,- no está definido.
La traza de ese ducto fue una de las cartas en juego en la negociación entre el gobernador Alberto Weretilneck y las autoridades de la petrolera nacional que derivaron en el acuerdo por un marco de estabilidad fiscal y regulatoria por un plazo de 30 años, anunciado la semana pasada y que blinda al proyecto Argentina LNG ante eventuales cambios en la matriz impositiva o normativa de la jurisdicción local. Todo indica que el rionegrino volvió a imponerse ante la opción de Bahía Blanca, el polo donde hoy se separan los líquidos del gas neuquino.
Si se concreta la vía por la provincia patagónica, poliducto nacerá desde el bloque Meseta Buena Esperanza, una de las tres áreas como estratégicas para el desarrollo del proyecto de licuefacción, junto con Aguada Villanueva y Las Tacanas. Días atrás YPF canjeó la participación de Pluspetrol en esas tres áreas a cambio de incluirá como accionista de Vaca Muerta Inversiones, sociedad que posee participación en los bloques productivos La Escalonada y Rincón de Ceniza.
LA INFRAESTRUCTURA DETRÁS DEL HUB EXPORTADOR
El aviso de servidumbre pone el foco en la infraestructura de transporte de líquidos, un componente eclipsado por el gasoducto principal que planea el proyecto y que promete ser el más grande de la historia argentina, por su diámetro de 48 pulgadas, capaz de transportar entre 75 y 100 millones de metros cúbicos diarios, el equivalente a toda la producción de gas actual de la provincia de Neuquén.
El esquema diseñado por YPF para transformar a Río Negro en un hub mundial contempla dos arterias principales desde la Cuenca Neuquina: el gasoducto troncal de y 520 km dedicado al transporte de gas seco para alimentar las plantas de licuefacción y un poliducto de líquidos (NGL) de 22 pulgadas destinado a transportar los líquidos asociados que se separan del gas natural y de los pozos de shale oil.
El objetivo es posicionar a Argentina entre los diez principales exportadores de GNL del mundo. Para ello, se prevé una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales (MTPA), operando en una primera fase con dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) en el Golfo San Matías y una Planta de Tratamiento de Gas en tierra. La iniciativa podría escalar hasta 18 MTPA hacia 2030, en función del cierre de los acuerdos comerciales, la consolidación de los socios y la estructuración del financiamiento del proyecto.
Fuente: mase.lmneuquen.com
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