
A 20 AÑOS DE LA LLEGADA DE RED HAT AL PAÍS, SU RESPONSABLE REGIONAL EXPLICA CÓMO IMPACTA LA IA EN EL TRABAJO Y CUÁL ES LA RELEVANCIA DEL CÓDIGO ABIERTO.
Mientras las empresas aceleran la incorporación de inteligencia artificial a sus procesos, la discusión sobre su impacto gana terreno. En diálogo con El Cronista, Jorge Payró, Country Manager de Red Hat en Argentina y director de la región SOLA (South of Latin America), compañía que este año cumple dos décadas de presencia en el país, planteó una mirada centrada en la colaboración entre personas y sistemas de IA, y repasó los principales desafíos que enfrentan hoy las organizaciones.
¿Cómo ves el rol de la inteligencia artificial en el trabajo de las personas dentro de las empresas?
Nuestra visión, y por lo que trabajamos como compañía, es que la IA sea un colaborador del humano y no un reemplazo. Lo que vemos es que la automatización y la inteligencia artificial permiten que las personas dejen de hacer tareas muy repetitivas y rutinarias, y puedan enfocarse en otras necesidades del negocio. Ahí es donde cobra sentido pensar en el reskilling: no se trata solo de incorporar tecnología, sino de acompañar a las personas para que puedan aprovecharla.
¿Cuáles son los errores frecuentes que cometen las organizaciones que buscan incorporar IA en sus procesos?
Muchas veces, se adoptan agentes o modelos de manera un tanto anárquica, por decisión de un área puntual y sin una estrategia previa. Surgen pilotos que después no logran integrarse con la arquitectura de la compañía y no escalan ni llegan a producción.
Nuestra recomendación es partir de buenos cimientos: definir gobernanza, control y soberanía digital sobre los datos antes de avanzar. No prever esos pasos suele derivar en fracaso del proyecto, y ahí es donde más se resiente a los equipos, porque quedan pilotos a mitad de camino sin ningún beneficio concreto para las personas.
Red Hat se convirtió en una empresa totalmente “habilitada por inteligencia artificial”. ¿Qué significa eso?
Nosotros mismos estamos incorporando IA dentro de los procesos de negocio, con herramientas propias y también públicas, probando y haciendo benchmarks internos. Lo vemos sobre todo en la gestión, en reportes y dashboards, combinando distintas informaciones para hacer análisis y sacar conclusiones: hay un aporte real de eficiencia en el tiempo de las personas, no un vaciamiento de tareas.
En paralelo, nuestra suite OpenShift AI evolucionó mucho, y como compañía nos encaminamos hacia los modelos de inferencia, claves para procesar información rápidamente.
¿Por qué es tan importante el código abierto para que las personas confíen en estos nuevos sistemas?
Porque permite la inspección: cualquiera puede observarlo, dar feedback y proponer mejoras, a diferencia de una solución propietaria que funciona como una caja negra.
En IA, eso es un factor crítico, porque necesito trazabilidad y control sobre lo que hace un modelo que va a tomar decisiones que impactan en personas y procesos. Si no puedo inspeccionarlo, tengo que confiar a ciegas en algo que no conozco por dentro, y esa confianza es la que finalmente habilita que los equipos adopten la tecnología en su trabajo diario.
¿Cómo cambia el perfil de las personas que trabajan de la mano de estas tecnologías?
Ahí aparece un concepto que me parece clave, el de “business as code”, el negocio como código: los procesos empiezan a pensarse con la misma lógica de diseño, testeo, despliegue y mejora continua de una pieza de software.
Eso hace que el perfil de las personas cambie hacia lo que llamamos “T-shape”: mucha profundidad en un tema técnico específico, pero también una mirada horizontal, con conocimiento general y visión de negocio. Ya no alcanza con dominar una herramienta; cada vez va a ser más importante entender cómo esa tecnología impacta en los objetivos del negocio.
La automatización y los agentes de IA van a asumir una parte creciente de las tareas operativas, mientras que las personas deberán enfocarse en la toma de decisiones, la creatividad y la capacidad de coordinar esos sistemas para mejores resultados.
Fuente: cronista.com
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